25 Septiembre 2020 | 0:11

Guillermo Moreno, el último samurai

El secretario de Comercio pierde respeto ante sus interlocutores y respaldo de funcionarios. Como un antiguo guerrero, prefiere inmolarse antes de ver a su amo por el suelo.   

04.10.2013 09:45 |  Por Perandones Alejandro | 

Alejandro Perandones
Alejandro Perandones

perandones.a@gmail.com

Periodista

Sus “enemigos de turno”, esta vez, son los cerealeros (los banqueros nunca salen de su mira, ya son adversarios "clásicos").
 
Moreno encabeza la troupe oficialista que lee el acopio de las cosechas como boicots a la política cambiaria.
 
Los que miran la realidad más profundamente, ven claro un hilo conductor entre la actitud  de los productores agropecuarios y los ahorristas que hacen escalar el blue en las cuevas de la city.
 
Los llamados (altisonantes) del secretario de Comercio no logran asustar a los que buscan refugio contra la inflación a un mes de las elecciones. Se pueden guardar dólares, o toneladas de soja.
 
El mismo resultado, o sea nulo, consigue a la hora de convocar empresarios y banqueros a sumarse a las herramientas del promocionado “blanqueo”. Con el plazo prorrogado, ronda el 10% del objetivo básico.
 
Las amenazas son varias: se quedó con las ganas - entre otros por la oposición de gente que también reporta en las filas K, como la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont-  de que las entidades suscriban un bono con los dólares que tienen en el Banco Central.
 
Como no consiguió seducir a los banqueros para la compra “voluntaria” de los BAADE ( los ejecutivos del sector adujeron que esto podría traerles problemas de insolvencia y amenazar el sistema entero), amagó con la aplicación de la ley de abastecimiento y esgrimió la posibilidad de allanamientos en busca de dólares. Algo que también los miembros de la banca pudieron responder sin inmutarse: “los dólares son de los ahorristas”, retrucaron.
 
Desesperado, el secretario ve que los dólares escasean, la inflación se desata y los amparos judiciales contra el cepo importador son cada vez más numerosos, dispuestos por un poder judicial que ya no le tiene miedo.
 
“Apretado” por los intendentes y el resto de su propio arco político, que ve menguadas las posibilidades electorales si no consiguen embretar el aumento de los precios, el secretario se juramentó en cumplir con el objetivo o morir “con las botas puestas”.
 
Suenan cada vez más las voces -hoy ya parecen gritos- que hablan de un cambio fuerte en la cartera de Economía, poniendo al frente de ella un soldado fiel y eficiente (¿Kicillof? ¿Bossio? ¿Marcó del Pont?, por ejemplo) que le permita alcanzar la cima de sus aspiraciones: la nacionalización de la banca y dejar de penar por “los verdes”.  
Comentarios

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Por favor, ingrese el siguiente código y luego haga click en botón de envío. Gracias.

Comentarios (0)